Más que como escolopendra, en la zona de Sierra Espuña se denomina a este miriápodo con el nombre genérico de "ciempiés", si bien se suele asignar este mismo nombre común a una gran variedad de miriápodos.
Su nombre científico es Scolopendra cingulata. Pertenece al orden de los escolopendromorfos, que se caracterizan por tener de 21 a 23 pares de patas. En el primer segmento corporal presenta 2 colmillos (patas modificadas) con los que inyecta el veneno a sus presas o, si se da el caso, a un excursionista que moleste en exceso o intente manipularlo. En cualquier caso su primer sistema de defensa es huir buscando algún hueco o roca bajo la cual cobijarse.
Estos animales son depredadores, y se alimentan cazando otros insectos, generalmente arácnidos. Los ejemplares mas grandes pueden atacar a escorpiones e incluso ejemplares pequeños de lagartijas. Realizan la captura de las presas con el último par de patas, clavando a continuación los colmillos en su presa para inyectarle el veneno.
Son animales de hábitos nocturnos, pasando el día ocultos bajo rocas o en huecos de troncos, agujeros en el suelo... Son solitarios y territoriales y suelen preferir lugares húmedos. Durante el invierno quedan aletargados, pasando largas temporadas sin alimentarse. Los datos sobre su longevidad no son cocluyentes, pues se estima que pueden vivir de 2 a 7 años.
Su picadura es muy dolorosa, sin embargo a menos que se produzca una reacción alérgica específica no llega a ser mortal, aunque si es recomendable dirigirse a un centro de salud.
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